Operación “dormir solito”

Hace ya un mes que Payasote “aprendió” a dormirse solito en la cuna y yo estoy muy contenta del modo en que ha transcurrido toda la operación “dormir solito”. Hoy os cuento cuál ha sido mi experiencia con este tema.

Desde que nació, Payasote sólo se dormía en brazos, más concretamente, en mis brazos. Al principio, de recién nacido, me parecía algo normal, él reconocía el ritmo de corazón por el hecho de haber vivido en mi tripa durante 9 meses.

Pero el bebé crecía y la cosa no cambiaba, para dormir sólo quería los brazos de mami, en su defecto también le valían los de la yaya pero para de contar.

No me molestaba dormirlo en brazos, la verdad, era un momento relajante, acunarle, acariciarle hasta que, al fin, caía rendido en sueños.

El año pasado a estas alturas, más o menos, Payasote decidió por su cuenta y riesgo prescincir de mis brazos o de cualquier otro ser humano para dormir la siesta (entonces tendría unos 9 meses). Cuando lo cogía para dormirlo empezaba a llorar y a revolverse pero si lo dejaba en el carro se dormía más o menos rápido (aunque algunos días era preciso cantarle una nana y moverle en el carro durante más de 30 min). Yo lo asocio a que, al llegar el calor, se agobiaba en brazos.

Sin embargo por la noche seguía necesitando mi bracito para dormirse.Y así siguió hasta el pasado mes de marzo. A principios de marzo tuvieron que operarme y durante unos días (casi un mes) no pude coger al peque en brazos con lo que tampoco podía dormirlo. Ahí tuvo que aprender, sí o sí, a dormirse en brazos de Sr.Marido, llorando cada noche porque no quería.

En cuanto pude volver a cogerlo volví a dormirlo yo, pero ya no era igual. Cada noche había que pelear con él, se revolvía, se arqueaba, siempre oponiendo resistencia de modo que “el momento relajante para dormir” se había convertido en “una hora entera de lucha cuerpo a cuerpo para dormir”.

Esta situación duró más o menos un mes…yo ya estaba planteándome empezar con la OPERACIÓN “DORMIR SOLITO” porque mis fuerzas no daban cada noche para la pelea diaria, pero la vida se me adelantó.

Una noche (de viernes, más concretamente) el peque se desveló y me tuvo hasta las 2.30 am intentando dormirlo. Imaginad mi estado de cansancio de tenerlo en brazos durante casi 3h (el “bebé” ya pesa 13kg) y mi estado de nervios porque mi paciencia no es infinita.

En ese momento, la desesperación me llevó a tomar la decisión sin posibilidad de marcha atrás: “Lo suelto en la cuna y que sea lo que Dios quiera. Si llora y me la lía parda me armo de paciencia, pero físicamente no soy capaz de volver a cogerlo al brazo hoy”.

¿Qué pasó? Que para mi gran sorpresa no se quejó ni una sola vez y se durmió solito en 10 minutos.

Pensé que habría sido cosa de haberlo acunado durante tanto tiempo.

Aprovechando la coyuntura, Sr.Marido me animó a volverlo a intentar al día siguiente. Habíamos tenido un día muy movido y Payasote estaba agotado así que, sin acunamiento previo, lo dejamos (normalmente es Sr.Marido el que lo lleva) en la cuna. ¡Se durmió sin rechistar!

Declaramos la operción todo un éxito y repetimos el proceso cada día. Y así llevamos ya todo un mes.

Cuando cambiamos algún aspecto como quitarle el saco de dormir, al empezar a hacer demasiado calor, el primer día le costó un poco más dormirse, notó la libertad de movimiento y se estuvo más o menos una hora jugando en la cuna hasta que, por fin, se duermió. Al día siguiente ya no es novedad y se duerme rápido sin problema.

Sólo hemos tenido un bache. Un día que, sin razón aparente, Payasote decidió que no quería dormir y, tras agotar mi paciencia, decidí “atontarlo” un poco en brazos pero lo dejé en la cuna despierto, y se durmió.

Tras todo este largo relato, ¿cuál es mi conclusión? Que quizás toda esa “lucha cuerpo a cuerpo” del último mes era la señal que me enviaba Payasote de que ya “no me necesitaba” para dormir, quizás podría haber empezado la operación un mes antes, no lo sé.

Lo que sí sé es que me alegro de haber tenido la paciencia de dormirlo en brazos durante 20 meses, de no haberle “enseñado a dormir obligándolo por diversos métodos. Ahora Payasote “sabe” dormirse solito, ha “aprendido” cuando ha estado preparado, sin haberle forzado, sin dramas ni lágrimas.

¿Cuál será la próxima operación? ¿Pañal? ¿Chupete?

¿Cuál ha sido vuestra experiencia con el sueño de vuestros peques?

 

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Un comentario en “Operación “dormir solito”

  1. Pues mi experiencia con mi hijo fue que durmió en brazos hasta los 24 meses que nacio su hermana y ya era fisicamente imposible porque ella ocupaba mis brazos, los dormía a la vez, a él lo metía en su cuna a ella en el fular y a pasear y cantar por la habitación, le daba la mano, le acariciaba la espalda, había noches de 10 min y noches de 1h y media, luego empecé a dormir a la niña y dejarla en la cuna, a él lo pasé a su camita de niño mayor y yo me meto en cama con él y lo abrazo hasta que se duerme que son 10 min. Y así seguimos con casi 4 años aún me necesita para dormirse pero no me molesta, la niña tiene casi 2 años y me pasó lo mismo que a ti, el verano pasado empezó a retorcerse en brazos y dije pues a la cuna y listo, se durmió sin llorar y así seguimos, tenemos sesión de mimos de 10 minutitos y a la cuna a dormirse sola. En cualquier caso sé que el día que no me necesiten ninguno de los dos será un día muy triste para mí.

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