Educación…simplemente.

Cuando yo era pequeña, “la gente mayor” se quejaba de la mala educación de los jóvenes. Cuando era joven, la “gente mayor” se quejaba de la mala educación de nuestra generación. Ahora que soy semi-joven la gente mayor se sigue quejando de la educación de los jóvenes. Pues bien, yo vengo hoy a quejarme de la educación de esta “gente mayor”.

Ya os conté aquí que durante el embarazo tenía que hace una tesis doctoral en recorrido de autobuses cada vez que necesitaba coger uno, para coger el bus en la parada más cercana posible al incio del trayecto y asegurarme un poco de que podría sentarme.

Pues bien, entonces aún podría pensar, en un intento desesperado por justificar a esa gente, que no se hubieran dado cuenta de mi evidente embarazo, que pensaran que me había zampado toda la churrería o que me gustaba transportar sandías bajo la camiseta.

Pero ahora ya no. Ahora mi bebé está fuera de mí, ocupa un espacio y no me vale la excusa de “no me había dado cuenta”.

Os cuento dos anécdotas sucedidas ayer y hoy, de candente actualidad.

Ayer: Después de un paseo por el centro de la ciudad con BEBÉ.M en la mochila, agotadicas mi espalda y yo (os contaré en breve mi opinión del porteo), me monto en el bus de vuelta a casa.

Todos los asientos estaban ocupados por señoras de mediana edad. Incluidos los asientos reservados. Sí, esos reservados para ancianos, embarazadas, padres con niños al brazo (el mío iba colgando pero yo diría que es lo mismo), invidentes, o lesionados. Sólo uno de ellos estaba ocupado por una anciana.

El resto no eran ancianitas necesitadas de un asiento a las que no habría podido reprocharles nada y habría tenido que aguantarme de pie. No. Eran señoras de unos 50-60 años. Es posible que alguna de ellas tuviera la espalda tan dolorida como yo, o problemas de circulación o alguna circunstancia que les impidiera estar de pie. De acuerdo. Pero no me creo que las 20-25 señoras que había (curiosamente, sólo había un señor), todas, tuvieran “problemas”.

Pues bien, ahí que me subo yo cargada con mi bebé. Me quedo de pie. Sólo había otras 2 o 3 personas de pie, no había aglomeración, me veían perfectamente. Ninguna, ninguna, se dignó a cederme el asiento. Empecé a mirarlas inquisitivamente. ¡Algunas llevaban bolsas de haber estado de compras! (¡Qué mejor signo de salud!) Cuando ya habíamos recorrido medio trayecto, una señora -¡por fin!- me mira y me dice: “¿Te quieres sentar?” – Sí, por favor, muchas gracias.

De acuerdo que yo soy semi-joven, y que podría haber aguantado de pie, pero repito que las señoras que iban sentadas no tenían pinta alguna de no poder aguantar de pie los 15 min de autobús.

Si los asientos hubieran estado ocupados por gente “joven”, no habrían tardado en escucharse comentarios despectivos.

Hoy: Unas 50-60 personas intentando acceder a una sala más o menos pequeña. Yo, con el carrito de BEBÉ.M, me quedo medio apartada, discretamente, dejando pasar y esperando pacientemente a que alguien me haga hueco. Esta vez sí que eran personas más o menos mayores en su mayoría. Cuando se llenan los asientos, la gente empieza a quedarse de pie. Pero no ocupa los pasillos si no que se queda a unos pasos de la puerta, haciendo tapón. Evidentemente, me quedo sin poder entrar. Pero, no contentos con eso, cuando una persona intenta salir, la señora que estaba justo delante del carrito de mi bebé, le pega un empujón sin el más mínimo miramiento y me dice: “¡Deja pasar!”

¡Ahora resulta que el problema era yo! Yo que estaba fuera de la sala, sin molestar, discretamente y sujetando el carro para que no se me fuera (la entrada tenía una pequeña pendiente). Del empujón que le ha dado he tenido que pararlo bruscamente.

Si en lugar del carrito de un bebé hubiese sido una persona en silla de ruedas la que me acompañaba, ¿habría actuado igual esta señora? Y si es así, seguro que rápidamente le habrían llamado la atención y tendría a todo el colectivo de integración de los minusválidos encima de ella.

Pero no, ha sido un bebé que no puede hablar, y su madre, que soy yo, se ha quedado tan sumamente ojiplática y anonada que no ha sabido reaccionar.

De esta he aprendido, si me vuelve a suceder, Dios no lo quiera, sabré reaccionar.

Simplemente, alucino con la gente.

Si tanta educación piden a los jóvenes, si piden que los padres eduquen a sus hijos, deberían aplicarse el cuento primero, ¿no créeis?.

Espero ser capaz de educar a mi niño para que nunca sea un joven o un mayor al que le recriminen su falta de educación.

 

Anuncios

3 comentarios en “Educación…simplemente.

  1. Desconfía de los que se le llena la boca con la mala educación de los demás, porque son los peores… Que pena que hayamos perdido el respeto hacia los demás y hayamos dejado de vivir en sociedad para centrarnos en nosotros mismos. Yo lo más triste que vi fue, en un autobús de los que te llevan al avión, subir a una madre con su bebé recién nacido en brazos, la maleta colgando, la bolsa de maternidad y todos los bartulos que suponen viajar con un bebé sola a cuestas y que nadie se levantase a ofrecerle asiento. Yo, desde la otra punta del autobús, le di una voz y le ofrecí el mío. Qué sociedad más horrible en la que criar a nuestros hijos… 😦

    Me gusta

  2. Se supone que en los ascensores también tienen preferencias lesionados, minusválidos, ancianos, embarazadas y carritos de bebés. Y, sin embargo, también he sufrido que nadie me dejara pasar. Y no ha tenido nada que ver con la edad de la gente: ni gente joven ni de mediana edad (30-40 años) ni más mayores (50) me han cedido el paso y he tenido que esperar al siguiente ascensor…
    Menos mal que esa etapa ya pasó y ahora puedo subir con mis hijos perfectamente por las escaleras 🙂

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s