Con la fruta hemos topado

Continuamos con la alimentación complementaria. Toca empezar con la fruta para merendar. ¡Ay! Árdua tarea esta.

El primer día decidí empezar con un poquito de plátano chafado y un chorritín de zumo de naranja para que no fuera tan espeso. A la primera cucharada ya me ponía unas caras de asco y angustia como si le estuviera dando de comer la cosa más asquerosa del mundo y me miraba con cara de “¿por qué me torturas de este modo?”

Como el segundo día tuvo la misma reacción decidí cambiar de fruta. Pasamos a la manzana. En este caso la toleró ligeramente mejor, poco a poco, después de varios días con manzana parecía que le gustaba. Vale, pues entonces ahora le añado pera. El primer día, parece que la pera que cogí estaba un pelín verde, dura, que no se me trituró bien y me quedaron trocitos, por tanto comprendí que no se la quisiera acabar. Al día siguiente, concienzuda yo con la batidora, estuve triturando un buen rato hasta que me quedó finita finita, una papilla de libro. Pues BEBÉ.M decidió ese día que la papilla me la comiera yo, que él no pensaba abrir la boca. ¡Qué frustrante!

Probé también potitos de fruta comprados. Hago aquí un paréntesis para advertiros/quejarme de lo caros que son y lanzar una pregunta al mundo: Si nos recomiendan que no le introduzcamos el melocotón hasta más adelante, ¿por qué la mayoría de potitos que están etiquetados como “4 meses” llevan melocotón?.

Probé un potito de Mercadona que lleva plátano y manzana con zumo de limón (como conservante). Nada, no había manera. Además, le estriñe una barbaridad.

Al final encontré en Carrefour un potito de “sólo pera” de Nesté que se comía más o menos bien. Cada vez que iba a Carrefour cargaba todos los que había. He llegado a tener 10 potitos iguales en el armario. Parece que ya no le gustan tanto pero ahí me quedan aún varios.

Como la pera del potito ponía que era “pera Williams” me recorrí todos los supermercados de la zona buscando esa variedad de pera. Me han convalidado ya el máster en “variedades de fruta”. Si estáis pensando en hacer algo parecido, os ahorro la faena, no hay. Seguí utilizando las peras conferencia. Con las manzanas sí que tuve algo más de suerte y después de ver que la manzana de los potitos normalmente era manzana golden, decidí dejar de comprar la manzana royal, que es la que me gusta a mí, y comprar manzanas golden.

La hora de la merienda se convertía en un circo. Tenía que cantarle, hacerle los cinco lobitos (con la única mano que me quedaba libre), cogerlo al brazo y hacerle mil monerías…un circo en toda regla.

Al final, la matrona me dio el truquito clave: Meter la fruta 20-30 segundos en el microondas. Esto la calienta un poco (de hecho, parece que mi culebrillo sólo quiere que en su cuerpecillo entren cosas calientes, ya os contaré más adelante la pelea que llevo con él y el agua) pero, sobre todo, la reblandece de modo que, al triturar, queda la textura típica de un potito.

Con esto conseguimos que comiera algo mejor la combinación manzana-pera. Pero no ponía ningún tipo de entusiasmo.

Después de un mes de pelea, en la revisión de los 6 meses se lo comenté a la pediatra que me sugirió que le añadiese cereales o bien galleta (cuando ya le hubiese introducido el gluten). Esto supuso un antes y un después. Al añadir cereales, mi culebrillo tiquismiquis empezó a abrir la boca, sin demasiado entusiasmo tampoco, pero al menos la abría.

Tuve que recurrir a la hipnosis que me proporciona ponerle en el cantajuegos en la TV. Se queda totalmente embobado y puedo darle de comer lo que sea.

Ahora ya, normalmente las combinaciones que le doy son pera-manzana, y si va estreñido, manzana-pera-mandarina, manzana-mandarina, siempre con una cucharada de cereales, claro. Cuando va estreñido también le damos zumo de naranja. A cucharadas. Porque mi culebrillo es muy listo, y si se lo pongo en biberón, como no le gusta, no lo chupa y no hay manera.

En potitos comprados recurro a uno de nutribén, de iniciación: manzana, plátano, naranja y galleta. O a uno que encontré este fin de semana en carrefour que es muy parecido pero algo más caro: Manzana, pera, plátano y naranja.

En cualquier caso, al cumplir los 6 meses y cambiarle a la leche de continuación, la pediatra nos dijo que podíamos darle yogures adaptados, el iogolino de nestlé. También es un buen recurso si he de darle la merienda fuera de casa o si el pobrecito va muy suelto y no conviene que le dé fruta.

En próximas entregas: La papilla de pollo y verduras : La felicidad máxima.

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