¡Ya está aquí! ¡Ya viene!

Llegó el temido momento. Temido y ansiado a partes iguales.

El mismo día que salía de cuentas, la noche que más tranquila me acosté. Pensaba: hoy no nacerá, no va a ser tanta casualidad. Pues sí, el niño más puntual del mundo.

Como durante medio embarzo me levantaba al baño varias veces en la noche, despertarme a las 2am para ir al baño no me extrañó, pero sentí un algo raro. Esto no es normal -pensé- y ya, al llegar al baño y ver la cascada irrefrenable lo tuve claro: esto es.

Despierto a mi marido:

-He roto aguas.

– ¿En serio?

Sí, muy en serio. Nos vestimos, meto el neceser en la bolsa que tenía preprada previamente para el hospital y allá que nos vamos. Nervios. Miedo. Un poco de todo.

Llegamos al hospital, a las 3 am…no había nadie, casi ni médicos. Sólo estábamos otra chica que entró 5 min antes y yo. Nos tuvieron como 1h esperando en la sala de espera, yo pensaba que la pobre chica paría allí mismo, y me entraba el miedo por momentos de verla a ella, porque yo aún no tenía contracciones pero ella parecía que se moría.

Empieza la acción: Me llaman, me reconocen, sí, bolsa rota (y yo pensando: menos mal, porque si no  a ver cómo me explicas este empastre jeje), me pasan a monitores, no, aún no tienes dinámica de parto. Necesitaron un rato y varios intentos para cogerme la vía, y me ingresaron. “Si en 12 h no te pones de parto sola te lo inducimos”. Me llevan a una habitación. Mi marido aprovecha para dormir un poco, yo no puedo, entre los nervios y que me empieza un dolor intermitente que deduzco que son las contracciones…intento relajarme pero no consigo dormir.

Un par de horas más tarde, ya después de desayunar, me vienen a buscar para reconocerme de nuevo y me dicen que ya he empezado a dilatar y que me van a llevar ya a paritorio.

Me llevan y la matrona empieza a alucinar con las cosas que he hecho y dejado de hacer en el curso pre-parto. No, no me han enseñado a empujar, pero por favor, no me asuste. Entre eso y que me decían que siendo primeriza, al ritmo que iba, BEBÉ.M iba a tardar en venir, me agobié un poco. Pero bueno, tenía preocupaciones mayores como seguir respirando cuando venían las contracciones. Cuando ya me venían las fuertes y mi marido y la matrona empezaron a decirme lo bien que las llevaba ya me relajé un poco. La verdad es que, en contra de todo pronóstico y para alivio de mi marido, ni chillé, ni blasfemé contra él ni nada…Eso sí, si me hablaban en plena contracción no era capaz de escuchar ni una palabra.

Cuando me pasaron la hoja del consentimiento de la epidural y vi la retahíla de efectos secundarios me planteé no ponérmela, pero me duró poco la valentía, al ratito sólo podía pensar en “¿DÓNDE ESTÁ EL ANESTESISTA? ¿POR QUÉ NO VIENE?”. Pero vino, y una vez con la epidural en mí ya fue todo diferente. De hecho creo que me llegué a dormir. Una sensación muy rara la de mandarle órdenes a la pierna y que no se mueva. Bueno, eso y que parecía que me habían activado el modo vibración. ¡Qué manera de temblar!

De vez en cuando pasaban a reconocerme, y se asombraban: “Esto va más rápido de lo esperado, te preparamos para el parto ya”.

Pues me van a tener que avisar cuando venga contracción para empujar, que yo no noto nada” Así que cuando me avisaban, yo, mi marido y puede que algún médico también…todos a empujar. Es una de las desventajas de la epidural, que al no notar los músculos empujas sin saber muy bien qué estás haciendo, si lo estás haciendo bien o no.

En el último momento, BEBÉ.M perdió el rumbo y hubo que instrumentar el parto para ayudarle a salir. Ahí hicieron salir a mi marido, llamaron a los pediatras de urgencias, empezaron a entrar médicos…si no había 15 médicos en la sala no había ninguno. ¡Qué miedo! Yo insistiendo en preguntar qué pasaba y nadie me lo quería explicar. Unos minutos después BEBÉ.M nos deleitó con su primer lloro. No pude verlo, se lo llevaron inmediatamente a que lo examinaran los pediatras. Lo lavaron, lo vistieron. Llamaron a mi marido. Y BEBÉ.M seguía llorando. Entonces me lo pusieron en el pecho, y se calmó. Para entonces los dos papis estábamos también llorando. Mientras, los médicos seguían a la suya. Cosiéndome, no sé cuántos puntos me pusieron, lo pregunté y no me lo dijeron. Quiero pensar que la omisión de explicaciones era para no perder la concentración en su trabajo. Ya no me importaba, yo tenía a mi chiquitín encima…

¡Qué cosita más pequeña! ¡Más bonito!

BEBÉ.M ¡Bienvenido a nuestras vidas!

Anuncios

3 comentarios en “¡Ya está aquí! ¡Ya viene!

  1. A mí tu post me ha puesto de muy mal humor con el personal de tu hospital… Madre mía. Es increíble que lleven los partos personas con tan poco respeto a ellos, a las mujeres y a los bebés. Pone la piel de gallina. No me extraña que luego haya tanta depresión postparto y tantas madres que no se encuentran… Si en el momento en que por fin nace se lo llevan y casi no te dejan verlo, es como que te quitan el mejor momento del parto… A mí me parece fatal, la verdad. Y lo peor es que tengo la impresión de que conozco más anécdotas negativas que positivas y todas o casi todas las negativas son siempre causadas por el personal, más que por el parto en sí 😦

    Me gusta

  2. Al parecer es cosa del protocolo. Que si ha habido necesidad de instrumentación han de comprobar que esté bien. Si de verdad es necesario no voy a discutirles. Si no lo es…ahí la cosa cambia. Pero yo no podía saberlo, no lo sé ahora. En ese momento me sentí indefesa y (sin poder moverme) intentaba incorporarme para verlo, pero no me quejo si de verdad era necesario por el bien del bebé.
    Salvo ese momento de crisis en que no me respondían y alguna que otra enfermera antipática, me trataron muy bien, la matrona y la ginecóloga eran un amor. Y leído tantas barbaridades de partos con mal personal, que estoy agradecida de los que me tocaron en suerte.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s